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Nervios: cómo evitarlos en los desplazamientos diarios

La mayoría de estudiantes superiores y trabajadores han de utilizar a diario el transporte, ya sea público o privado. Los nervios por llegar a su puesto de trabajo o a su centro de estudios hacen su aparición. Este tipo de desplazamientos se producen sobre todo en ciertas franjas horarias, sobre todo por la mañana. Esto se traduce en mucha gente en dirección al mismo punto en muy poco tiempo, y puede generar atascos y problemas de tráfico.

Sobre todo, en las grandes ciudades y su entorno. Quedarse atrapado en un atasco durante bastante tiempo no es una situación extraña. Puede darse por varios motivos: mucho tráfico, un accidente, problemas meteorológicos, etc. Si no se tiene prisa, con esperar y tener paciencia es suficiente. Pero si un atasco puede hacernos llegar tarde a un examen o a trabajar, la situación no es ya tan llevadera. Eso nos puede ocasionar nervios y estrés. No beneficiará ni nuestra salud ni, en el caso de ir conduciendo, a la concentración necesaria para conducir sin problemas ni sobresaltos.

Si los problemas son puntuales, bastará con avisar a nuestro jefe o profesor de la situación. Si estamos conduciendo, hay que tener en cuenta que la llamada hay que hacerla mediante un sistema de manos libres. Así sabrá por qué vamos a llegar tarde. Pero si la situación se convierte en habitual habrá que tomar otras medidas para evitar sufrir estrés a diario.

Trucos para controlar el estrés ante los atascos

Como hemos mencionado, lo mejor si el tráfico va a provocar que lleguemos tarde a trabajar, a una cita o a un examen, es recomendable avisar del problema. Solo avisar, de por sí, puede reducir los nervios. Pero también pueden tomarse otra serie de medidas para controlar los nervios o evitar, si se puede, la situación estresante:

  • Si los problemas de tráfico en la ruta habitual se convierten en habituales, intentar buscar otra ruta menos congestionada para tratar de llegar a destino. Da igual que sea un poco más larga. Es preferible tardar diez minutos más en un desplazamiento. Al menos, estaremos seguros de que ese va a ser todo el tiempo extra.
  • En caso de no poder encontrar con otra ruta que nos lleve a destino, intentar salir antes para evitar el atasco. Es mejor llegar media hora antes al trabajo o a un examen que llegar estresado y un cuarto de hora tarde. Estos minutos extra hasta la hora de entrada se pueden consumir desayunando tranquilamente, leyendo, etc.
  • Si, a pesar de todo, nos encontramos en medio de un atasco, hay que tratar de mantener la calma mediante. Por ejemplo, podemos realizar ejercicios de respiración. También es importante realizar alguna actividad que pueda distraernos del problema. Si se viaja en coche se puede, por ejemplo, escuchar la radio. Así nos informaremos de si hay algún problema. Si se va en transporte público, se puede además leer, consultar el móvil, etc.
  • Evitar en la medida de lo posible que suba la temperatura en el vehículo en el que viajamos: abrir las ventanas si se viaja en coche o autobús. Si es verano y hace mucho calor, poner el aire acondicionado o solicitar al conductor que lo encienda.
  • Si se viaja en coche, intentar utilizar en su lugar el transporte público. Especialmente para movernos de una ciudad a otra. En ocasiones, tanto dentro de las grandes ciudades como en algunos de sus accesos, el transporte público por carretera cuenta con carriles exclusivos, con lo que se pueden conseguir evitar atascos. Y el que va sobre raíles, como el tren o el metro, no tiene atascos. Aunque a veces sufra averías, es más fiable en cuanto a tiempos.
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