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Qué es el Síndrome del Intestino Irritable o SII

El aparato digestivo es el encargado de que los nutrientes se descompongan químicamente en partes lo suficientemente pequeñas como para que el cuerpo pueda absorber los nutrientes y así utilizarlos para proporcionarnos energía, crecimiento e incluso reparación de las células.

Últimamente se habla mucho de la importancia del cuidado de nuestro aparato digestivo, y la verdad es que es así, ya que almacena hasta un 70% de nuestras defensas. Es fundamental su buen estado, ya que si nos encontramos con un aparato digestivo alterado, nos encontraremos con impactos negativos en nuestro día a día, como un sistema inmunológico debilitado, disminución de energía, estado de ánimo bajo, poca claridad mental e incluso mala calidad de sueño.

El síndrome del intestino irritable (SII) es uno de los trastornos que se pueden padecer y que afecta al estómago y los intestinos, que en su conjunto forman el tracto gastrointestinal. A continuación os explicamos más sobre ello, como cuáles son sus causas y síntomas.

Causas principales y síntomas del SII

Los síntomas siempre pueden variar según la persona que lo sufre, pero los más frecuentes son:

  • Dolor, calambres o hinchazón en el abdomen, relacionados con la evacuación intestinal
  • Cambios en el aspecto de las deposiciones
  • Cambios en la frecuencia con la que se hacen las deposiciones

Otro tipo de síntomas también podrían ser hinchazón, sensación de no haber terminado de defecar o moco blanquecino en las heces. Las mujeres que padecen de SII, suelen tener más síntomas durante la menstruación.

Por otro lado, las causas de este trastorno no son seguras, ya que los profesionales dicen que puede ser debido a una combinación de problemas. Y además, diferentes factores pueden causar el SII en diferentes personas.

Diferencias entre ‘Síndrome del intestino irritable’ (SII) y enfermedad intestinal inflamatoria (EII).

El síndrome del intestino irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal son dos trastornos distintos, aunque las diferencias entre ambos pueden llegar a confundir.

El SII está clasificado como síndrome, no causa inflamación y no suele requerir hospitalización. No hay signos de enfermedad o anomalía durante un examen de colon, y no hay aumento del riesgo de cáncer de colon. Por otro lado, la EII, está clasificado como enfermedad, puede causar inflamación destructiva y daño permanente en los intestinos. La enfermedad puede observarse en imágenes de diagnóstico y hay aumento en riesgo de cáncer de colon.

Diagnóstico del SII

Para poder diagnosticar el síndrome del intestino irritable el profesional médico primero de todo revisará tus síntomas, tu historia médica, los antecedentes familiares y por último realizará un examen físico. ¿Qué es lo que se hará en cada una de las partes?

  • Revisión de los síntomas: en primer lugar diagnosticará si tienes dolor en el abdomen, junto con algunos síntomas más, como: si hay dolor con las evacuaciones, si hay cambios en la frecuencia de las evacuaciones, si hay cambios en la apariencia de las heces. Posiblemente el médico preguntará por otros síntomas como si ha habido sangrado en el recto, anemia, pérdida de peso o heces con sangre.
  • Historia médica/antecedentes familiares: algunas de las preguntas que formulará el doctor serán: si hay antecedentes en la familia con problemas digestivos, si has padecido infecciones recientes, alimentación, qué medicinas puedes tomar, etc.
  • Examen físico: revisa hinchazón abdominal, escucha los sonidos del abdomen con el estetoscopio, dará golpes en el abdomen en busca de sensibilidad o dolor.

Una vez realizados todos estos pasos, el médico puede seguir con el diagnóstico realizando un seguido de pruebas para comprobar que otras problemáticas pueden haber para confirmar que padeces SII. Por ejemplo, análisis de sangre, análisis de materia fecal y otras pruebas como colonoscopia, endoscopia, prueba de hidrógeno en el aliento.

Tratamiento del Síndrome del Intestino Irritable

Hay síntomas que se pueden controlar gestionando el estrés, introduciendo cambios en la dieta y el estilo de vida. Todo ello se podría conseguir evitando los alimentos que desencadenan los síntomas, comer alimentos ricos en fibra, beber mucho líquido, hacer ejercicio regularmente y dormir lo suficiente.

Una opción sería eliminar de la dieta lo siguiente:

  • Alimentos que provocan gases: bebidas carbonatadas, alcohólicas y ciertos alimentos que aumentan la producción de gases
  • Gluten: algunas investigaciones muestran que hay personas que padecen SII señalan mejoras en los síntomas de diarrea cuando dejan de comer alimentos que contienen gluten
  • Hidratos de carbono fermentables: hay personas que son sensibles a ciertos carbohidratos como la fructosa, los fructanos, la lactosa y otros, conocidos con la sigla FODMAP.

En Vitae nos preocupamos por vuestra salud y es por eso que intentamos ofrecer lo mejor de nosotros, aportando ideas de valor para vuestro día a día. Desde Vitae siempre recomendamos que en cualquier momento que te encuentres mal o sientas que ciertos síntomas no son comunes, acude a tu médico.

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