La solución definitiva para un vientre plano

La solución definitiva para un vientre plano

Vamos a hablar de forma clara y directa sobre un tema que todos, en algún momento u otro, hemos sufrido: los gases.

Esta molestia puede provocarnos hinchazón, retortijones y cólicos, pero, lo más importante es que crea un malestar generalizado en la persona (si, todos lo hemos experimentado alguna vez).

Para poder tratar el problema, en primer lugar, tenemos que entender por qué aparecen las flatulencias, pues muy sencillo,  los desórdenes en la dieta, el estrés, comer rápido o la ingesta de ciertos alimentos poco beneficiosos para nuestra salud (alimentos refinados, azúcares, grasas, proteínas etc.) hacen que nuestras digestiones no sean muy buenas y que como consecuencia lo que comemos se fermente en nuestro intestino. Esa fermentación es lo que provoca los tan temidos gases.

Cómo tratarlos

Para tratarlos de forma puntual, y si no tenemos acceso a nada más,  podemos echar mano de remedios de toda la vida como por ejemplo, las infusiones de anís verde, orégano, genciana, melisa o menta, pero, si las molestias persisten,  lo que realmente deberíamos hacer es ‘’atacar’’ el problema de base y preguntarnos: ¿Qué puede estar generándome este malestar?

Es importante aprender a escuchar qué nos está diciendo nuestro cuerpo, tener gases, malas digestiones, hinchazón etc. significa que algo no está funcionando bien ahí dentro.

La solución definitiva, probióticos, prebióticos y enzimas digestivas

Intentar comer bien, reducir las grasas saturadas, bebidas carbonatadas, azúcares refinados etc. también sería parte de la solución, pero si tenemos malestar de forma recurrente, deberíamos plantearnos la toma de probióticos (y si tienen enzimas digestivas mucho mejor), eso sí, siempre supervisado por un profesional de la salud.

Por un lado, el probiótico aportará a nuestro intestino las cepas beneficiosas para que la digestión se haga correctamente, y por otro lado, las enzimas romperán los nutrientes que ingiramos en trocitos más pequeños, por lo resultarán más fáciles de digerir.

Dónde encontrar estas maravillosas bacterias

Hay ciertos alimentos muy ricos en probióticos y prebióticos, como por ejemplo, el Yogur, el Kéfir o la col fermentada. Es bueno que incluyamos este tipo de alimentos en nuestra dieta para mantener nuestra flora intestinal sana y salva, pero para combatir las molestias que van más allá de un día puntual, si estamos tomando antibióticos, si vamos de viaje, en casos de diarrea, estreñimiento o cualquier desajuste en el sistema digestivo es mejor que recurramos a los complementos alimenticios, que nos aportarán la cantidad necesaria de estos microorganismos que nuestro cuerpo necesita.

De otro modo, si sólo echamos mano de la alimentación, no podremos saber qué número exacto estamos tomando, si necesitamos más cantidad o si nuestro cuerpo lo está absorbiendo correctamente.

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