Si la pasta engorda, ¿qué puedo comer?

Si quieres ver una cara de decepción, busca a alguien que quiera perder grasa y dile que no, no puede comer pasta. La pasta es uno de los alimentos a los que más cuesta renunciar. Es fácil de cocinar, está en todas partes, y con las salsas y condimento adecuados, es delicioso. ¿Qué va a ser de mí sin pasta? se lamentan.

La pasta, un carbohidrato de alto índice glucémico

Pero la pasta es un carbohidrato de alto índice glucémico. Eso quiere decir que funciona como el azúcar en tu cuerpo: aumenta rápidamente la insulina y dispara la acumulación de grasa. La buena noticia es que, desde el punto de vista culinario, la pasta es sólo un soporte para otras cosas más ricas como lo es la salsa boloñesa, los champiñones, el pesto, etc. Si sustituyes la pasta por otro alimento como, por ejemplo, las verduras, tendrás todo el mismo sabor, pero sin engordar.

Sustitutos de la pasta

  • Calabacín: rallado, en tiras, en láminas con un pelador de patatas, es perfecto. No uses la parte interior de las semillas (mucha agua). El calabacín además posee una muy buena cantidad de vitaminas excelentes para la buena salud y apariencia de la piel. También se debe tener en cuenta que no se debe pelar. Según las investigaciones 100g de calabacín contienen 7mg, de vitamina C; esta misma cantidad ofrece 0,35g, de vitamina B3 y de provitamina A. Esta verdura es rica en fibras, ya que contiene entre 0,5g y 1,5g en los mismos 100g. Para un aporte extra de vitamina B3, entre otras, te recomendamos la ingesta de Oliovita, y además, es también una excelente fuente nutricional por su riqueza en vitaminas A, B, C, E y K, minerales (hierro y potasio) y aminoácidos.
  • Col: simplemente córtala en tiras muy finas y cuécela para que quede “al dente”.
  • Batata o boniato: es una opción deliciosa con bajo índice glucémico. Puedes rallarlo en tiras.
  • Brotes de soja: deliciosos y crujientes si se “blanquean” un minuto en agua hirviendo y después se sumergen en agua con hielo
  • Fideos de tofu: se encuentran en algunas tiendas de productos orientales, y vienen ya preparados y sumergidos en líquido. Enjuaga, calienta y acompaña con tu salsa preferida. Los lípidos contenidos en el tofu son insaturados y contribuyen a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, y con ellos el riesgo de arteriosclerosis, infartos de miocardio y anginas de pecho. Puedes completar el aporte con Kyolic que es un extracto de ajo añejado orgánico que ayuda a mantenerla actividad del sistema cardiovascular y a cuidar las defensas.

¿Y qué hay que decir sobre las salsas para pasta? El principal ingrediente es la grasa, y debemos consumirla con moderación. Trataremos el pesto o la salsa de queso como si fueran aceite: una cucharada basta. Una salsa con carne, como la boloñesa, es una opción mejor. Si crees que falta sabor, añade más hierbas aromáticas, pero no más salsa.

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