Actualizado: diciembre 2025
TL;DR: resumen rápido de lo que explica la Dra. Helena Rutllant
- La menopausia es una transición hormonal gradual marcada por el descenso de estrógenos y progestágenos, origen de la mayoría de los cambios físicos y emocionales.
- La doctora distingue tres etapas clave —premenopausia, menopausia y postmenopausia—, cada una con síntomas, necesidades y ritmos propios.
- La disminución de estrógenos afecta a la piel y a todas las mucosas (incluida la vaginal), favoreciendo la sequedad, la pérdida de elasticidad y una mayor sensibilidad.
- Hábitos saludables, cuidados externos y soporte nutricional con omegas pueden aliviar síntomas como sequedad cutánea y vaginal, insomnio, fatiga o cambios de humor.
- En algunos casos se requiere un enfoque médico individualizado, que puede incluir hidratantes vaginales, estrógenos locales u otras terapias indicadas por un especialista.
- Los primeros cinco años tras la menopausia son especialmente relevantes para la salud ósea, por lo que ejercicio, vitamina D, calcio y una dieta adecuada resultan fundamentales.
- La doctora subraya la importancia de un abordaje personalizado: cada mujer vive la menopausia de forma distinta y necesita estrategias adaptadas a su situación.
¿Por qué es importante comprender qué ocurre en el cuerpo durante la menopausia?
La menopausia es una etapa natural y universal, pero pocas veces se explica con la claridad que realmente necesitan las mujeres que la viven. Más allá del fin de la menstruación, esta transición implica una serie de cambios hormonales que pueden afectar al estado de ánimo, al sueño, a la piel, a las mucosas, a la salud ósea y, en general, a la sensación de bienestar. Por eso es habitual preguntarse: ¿esto que siento es normal?, ¿por qué me está pasando?, ¿hay algo que puedo hacer para mejorar mi día a día?
En este artículo, la Dra. Helena Rutllant, médica de la prestigiosa Clínica Corachan de Barcelona especialista en nutrición y experta en el acompañamiento clínico de mujeres en esta etapa, ofrece una explicación rigurosa y accesible sobre lo que ocurre en el cuerpo durante la transición menopáusica. Su visión combina ciencia, experiencia profesional y un enfoque muy humano, con un objetivo claro: ayudarte a entender qué está pasando y qué herramientas existen —desde hábitos hasta cuidados locales o soporte nutricional— para afrontar los síntomas con mayor calma, salud y autonomía.
Comprender la menopausia desde una perspectiva médica y a la vez cercana es el primer paso para vivirla con menos incertidumbre y más control. Aquí encontrarás una guía clara, segura y basada en evidencia para acompañarte en esta etapa.
¿Qué le ocurre al cuerpo durante la menopausia? Explicación médica de la Dra. Rutllant
Aunque muchas veces se describe como “el final de la regla”, la menopausia es en realidad un proceso fisiológico mucho más amplio. No ocurre de un día para otro: es una transición progresiva en la que los ovarios reducen de forma sostenida la producción de estrógenos y progestágenos. Según la Dra. Helena Rutllant, este descenso hormonal es el motor principal de la mayoría de cambios que experimenta el cuerpo durante esta etapa.
Los estrógenos influyen en funciones tan diversas como la calidad del sueño, el estado de ánimo, la lubricación vaginal, la salud ósea, la elasticidad de la piel o el metabolismo. Por eso, cuando empiezan a disminuir, es normal que aparezcan síntomas como:
-
Sofocos o sudoraciones repentinas
-
Cambios emocionales o irritabilidad
-
Dificultad para dormir
-
Sequedad de piel y mucosas, incluida la vaginal
-
Molestias articulares o variaciones en el peso
A nivel clínico, la menopausia se define cuando han pasado 12 meses consecutivos sin menstruación —siempre que no exista otra causa médica que lo justifique—. Todo lo que sucede antes (premenopausia) y después (postmenopausia) forma parte de un continuum hormonal que conviene entender para interpretar mejor los cambios del cuerpo y actuar de forma preventiva.
Las tres etapas de la transición menopáusica, explicadas por la Dra. Rutllant
La menopausia forma parte de un proceso más amplio llamado climaterio, que incluye varios años de cambios hormonales antes y después de la desaparición definitiva de la menstruación. La Dra. Helena Rutllant lo resume en tres fases clave:
1. Premenopausia (o transición temprana)
La premenopausia puede comenzar entre 2 y 8 años antes del cese definitivo de las reglas. Durante esta etapa, los ciclos se vuelven más irregulares, pudiendo acortarse a 25, 23 o incluso 21 días, o bien alargarse.
La doctora señala que las menstruaciones pueden ser más largas y abundantes, debido a la fluctuación hormonal. Es aquí donde suelen aparecer los primeros síntomas:
- sofocos leves,
- cambios emocionales,
- alteraciones en el sueño,
- primeras molestias de sequedad vaginal.
2. Menopausia (la última menstruación)
La menopausia se confirma cuando han pasado 12 meses consecutivos sin regla, sin que exista otra causa que lo explique. En España, suele ocurrir alrededor de los 50 años.
En este punto, la caída de estrógenos y progestágenos es más marcada, lo que puede intensificar síntomas como:
- sofocos y sudores,
- insomnio,
- irritabilidad,
- sequedad de piel y mucosas,
- cambios en el peso o en la composición corporal.
3. Postmenopausia (etapa posterior)
Tras la menopausia, algunos síntomas vasomotores tienden a suavizarse, pero el menor nivel de estrógenos incrementa el riesgo de ciertas dolencias, como:
- osteoporosis,
- osteopenia,
- problemas cardiovasculares,
- sequedad vaginal persistente.
La doctora destaca que los primeros cinco años tras la menopausia son especialmente importantes, ya que la mujer puede perder hasta un 5% de masa ósea si no se actúa de forma preventiva.
Etapas del climaterio: qué ocurre en cada fase y qué síntomas son más frecuentes
| Etapa | Qué ocurre a nivel hormonal | Cambios clínicos más habituales | Objetivo recomendado en esta fase |
|---|---|---|---|
| Premenopausia | Fluctuaciones marcadas de estrógenos y progestágenos | Ciclos irregulares, reglas más abundantes, primeros sofocos, alteraciones del sueño, primeras molestias de sequedad vaginal | Observación de síntomas, ajuste de hábitos, prevención ósea y de piel/mucosas |
| Menopausia | Caída sostenida y marcada de hormonas | Sofocos intensos, insomnio, irritabilidad, sequedad de piel y mucosas, cambios de peso | Evaluación médica si síntomas impactan calidad de vida; hábitos + soporte nutricional |
| Postmenopausia | Estrógenos en niveles bajos estables | Riesgo aumentado de osteoporosis, sequedad vaginal persistente, cambios cardiovasculares | Prevención ósea, hidratación de mucosas, revisión periódica con especialista |
Estrógenos, piel y mucosas: por qué aparece sequedad durante la menopausia
La disminución de estrógenos durante la transición menopáusica no solo afecta al ciclo menstrual. Tal como explica la Dra. Helena Rutllant, estas hormonas cumplen un papel esencial en la producción de colágeno, la retención de humedad y el mantenimiento de la elasticidad de la piel y de todas las mucosas del cuerpo.
Cuando los niveles de estrógenos bajan, se producen cambios característicos:
- La piel se vuelve más fina, más seca y menos elástica.
- Pueden aparecer arrugas, flacidez y una sensación general de piel “apagada”.
- La mucosa vaginal reduce su lubricación natural, lo que puede causar sequedad vaginal, irritación y molestias durante las relaciones sexuales.
- También aumenta el riesgo de infecciones vaginales debido a la alteración del pH y de la microbiota.
La doctora subraya que estos síntomas no son “solo molestias cosméticas”: forman parte de un cambio fisiológico real que puede afectar la calidad de vida si no se aborda de manera adecuada.
Cambios fisiológicos por descenso de estrógenos y su efecto en piel y mucosas (según la Dra. Rutllant)
| Cambio fisiológico por déficit de estrógenos | Qué ocurre a nivel del cuerpo | Efecto percibido por la mujer |
|---|---|---|
| Disminución de producción de colágeno | La piel pierde estructura y firmeza | Piel más fina, flacidez, arrugas, aspecto apagado |
| Reducción de retención hídrica en tejidos | Menor hidratación natural | Sequedad cutánea generalizada |
| Adelgazamiento de mucosa vaginal | Menor lubricación y menor elasticidad | Sequedad vaginal, irritación, picor, molestias en relaciones |
| Alteración del pH vaginal | Cambios en la microbiota protectora | Mayor riesgo de infecciones vaginales |
| Menor riego sanguíneo en mucosas | Disminuye la oxigenación y regeneración de tejidos | Sensación de tirantez, sensibilidad aumentada |
| Reducción de estrógenos circulantes | Impacto sobre termorregulación y neurotransmisores | Sofocos, sudores, cambios emocionales |
Cómo aliviar la sequedad de piel y mucosas durante la menopausia (recomendaciones de la Dra. Rutllant)
La sequedad de la piel y de las mucosas —especialmente la vaginal— es una de las consecuencias más directas del descenso de estrógenos. La Dra. Helena Rutllant propone un abordaje sencillo y eficaz basado en hábitos, cuidados externos y soporte nutricional.
Hábitos que ayudan desde dentro
La doctora insiste en que la primera capa del tratamiento empieza por el estilo de vida:
- Dieta equilibrada: rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables.
- Hidratación adecuada: beber agua de forma regular para apoyar la humedad natural de la piel.
- Ejercicio regular: mejora la circulación y, con ella, la oxigenación y el aspecto de la piel.
- Evitar tabaco y alcohol: ambos favorecen la sequedad, la inflamación y el envejecimiento cutáneo.
Cuidados externos para piel y zona íntima
Los cambios hormonales vuelven la piel más sensible, por lo que conviene elegir productos respetuosos:
- Cremas hidratantes con ácido hialurónico, ceramidas o glicerina, que ayudan a retener agua y mejorar la elasticidad.
- Limpiadores suaves y sin fragancia, evitando jabones agresivos que pueden irritar tanto la piel como la zona vulvar.
- Evitar prendas muy ajustadas o sintéticas que dificulten la transpiración.
Soporte nutricional: el papel de los omegas
Entre las recomendaciones de la doctora destaca el uso de ácidos grasos esenciales, especialmente Omega-3 y Omega-7, como complemento:
- Ayudan a mejorar la hidratación de la piel y mucosas desde dentro.
- Pueden favorecer la circulación sanguínea de los tejidos vaginales.
- Se estudia su posible relación con la regulación hormonal y el confort íntimo.
En este contexto, menciona el interés del aceite de espino amarillo, presente en productos como OlioVita, como parte de un plan integral para la salud de mucosas.
Osteopenia y osteoporosis en la menopausia: qué son y por qué ocurren (explicado por la Dra. Rutllant)
Durante la postmenopausia, la disminución de estrógenos no solo influye en los síntomas más conocidos: también afecta directamente a la densidad mineral ósea. La Dra. Helena Rutllant explica que estos cambios pueden conducir a dos situaciones frecuentes: osteopenia y osteoporosis.
¿Qué es la osteopenia y qué es la osteoporosis?
- Osteopenia: es la fase previa, cuando la densidad ósea empieza a disminuir. No todas las mujeres con osteopenia desarrollarán osteoporosis, pero sí aumenta el riesgo si no se actúa a tiempo.
- Osteoporosis: se trata de una pérdida más marcada de masa ósea, que debilita el hueso y aumenta la probabilidad de fracturas ante caídas o golpes moderados.
Según la doctora, la causa principal es el déficit de estrógenos, hormonas que participan en el metabolismo del calcio y en el mantenimiento de la estructura ósea.
Un dato clave: en los cinco primeros años de la menopausia puede perderse hasta un 5% de masa ósea, motivo por el cual la prevención precoz es esencial.
¿Por qué aumenta el riesgo durante la menopausia?
El descenso hormonal genera:
- Menor capacidad del hueso para fijar el calcio.
- Aumento de la desmineralización ósea.
- Cambios en la actividad de los osteoclastos (células que “deshacen” hueso).
El resultado es una estructura ósea más frágil y vulnerable.
Cómo prevenir la osteoporosis según la especialista
La Dra. Rutllant resume la prevención en tres pilares fundamentales:
- Ejercicio físico regular
Especialmente actividades que estimulan el hueso:
- fuerza,
- ejercicios con impacto moderado,
- caminatas diarias.
- Dieta rica en calcio
A partir de los 50 años, la necesidad recomendada aumenta a 1,2–1,5 g de calcio al día.
Fuentes destacadas según la doctora:
- vegetales de hoja verde oscura (berros, kale),
- lácteos,
- sésamo y tahín,
- frutos secos,
- brócoli,
- garbanzos, tofu, alubias,
- sardinas, salmón, marisco,
- huevos y setas.
- Niveles correctos de vitamina D
Imprescindible para que el calcio pueda absorberse y utilizarse correctamente.
Recomendación práctica:
- tomar el sol 10 minutos al día (cuando sea seguro),
- suplementación si el profesional sanitario lo indica.
La doctora advierte que las dietas altas en sal, ultraprocesados, bebidas carbonatadas o alimentos muy ricos en fósforo pueden reducir la absorción de calcio, especialmente si la vitamina D está baja.
¿Y si ya existe osteopenia u osteoporosis?
Antes de actuar, la doctora insiste en la importancia de un diagnóstico médico preciso para determinar el grado de desmineralización.
Una vez identificada la situación:
- Mantener los hábitos preventivos mencionados.
- Revisar la dieta para garantizar el aporte adecuado de calcio.
- Considerar, bajo indicación médica, añadir vitamina K2 junto con vitamina D, combinación que ayuda a dirigir el calcio hacia el hueso y no hacia los tejidos blandos.
Tratamientos y cuidados para los síntomas de la menopausia (según la Dra. Helena Rutllant)
La menopausia puede manifestarse con síntomas muy diferentes entre mujeres. Por eso, la Dra. Helena Rutllant remarca que no existe un único tratamiento válido para todas: es necesario evaluar cada caso de forma individual y adaptar las estrategias según los síntomas predominantes, la historia clínica y los hábitos de cada persona.
Aun así, la especialista sí identifica líneas de actuación comunes que ayudan a mejorar el confort durante esta etapa.
1. Cuidados y hábitos que marcan la diferencia
Higiene del sueño y gestión del estrés
Los trastornos del sueño, la fatiga y la labilidad emocional suelen mejorar con:
- horarios regulares,
- actividad física moderada,
- exposición a luz natural,
- rutinas de relajación.
Actividad física regular
Además de sus efectos sobre el peso y el estado de ánimo, el ejercicio contribuye a:
- mejorar la circulación,
- fortalecer la musculatura,
- proteger huesos y articulaciones.
Cuidado de la piel y mucosas
El descenso de estrógenos reduce colágeno, hidratación y elasticidad. La doctora recomienda:
- limpiadores suaves sin fragancia,
- hidratantes con ácido hialurónico, glicerina o ceramidas,
- evitar jabones agresivos en la zona íntima,
- evitar ropa excesivamente ajustada o sintética.
2. Suplementación natural: apoyo en síntomas como la sequedad de piel y mucosas
Según la Dra. Rutllant, algunos síntomas, especialmente los relacionados con piel y mucosas, pueden mejorar con apoyo nutricional adecuado.
Omega 3 y Omega 7
Ayudan a promover una buena circulación y a nutrir tejidos como piel y mucosas.
Se utilizan como soporte general en sequedad cutánea y vaginal dentro de un plan integral.
Ejemplo dentro de Vitae
La doctora menciona dos productos utilizados con frecuencia en este contexto:
- OlioVita® (perlas) y OlioVita® Íntima (crema)
Elaborados a partir de aceite de espino amarillo, rico en omegas.
Se emplean como parte de una estrategia combinada para el confort íntimo y la hidratación de mucosas.
3. Apoyo para salud ósea: vitamina D3, vitamina K2 y calcio
Como se explica en el bloque anterior, la disminución estrogénica puede favorecer la pérdida de densidad ósea. En casos seleccionados, la doctora describe opciones nutricionales que pueden ayudar como soporte:
- Vitamina D3 + K2
Contribuye al mantenimiento de la salud ósea, favoreciendo la correcta utilización del calcio.
(Siempre siguiendo indicación profesional). - Formulaciones de calcio biodisponible
Como Calcium6®, que combina calcio, fósforo y vitamina D3.
Nota ética y normativa (AESAN/EFSA):
Estos complementos no sustituyen una dieta equilibrada ni un diagnóstico profesional. Pueden formar parte de un plan global si así lo recomienda un especialista. No se hacen afirmaciones terapéuticas.
4. Opciones médicas cuando los síntomas son más intensos
Cuando los síntomas afectan de forma significativa la calidad de vida, la Dra. Rutllant insiste en la necesidad de consultar para valorar otras alternativas:
- Hidratantes vaginales de uso regular
Para sequedad persistente o molestias íntimas. - Estrógenos locales vaginales
Útiles cuando existe atrofia urogenital marcada.
Siempre bajo prescripción y seguimiento ginecológico. - Terapias individualizadas
Según perfil clínico, historia médica y tipo de síntomas (vasomotores, óseos, emocionales, etc.).
5. Un punto clave para la especialista: cada mujer necesita un enfoque 360º
La doctora recalca que no hay dos menopausias iguales. Por eso, una valoración global —hábitos, síntomas, antecedentes, estilo de vida— es esencial para diseñar un plan que sea realmente eficaz y seguro.
Conclusión: comprender la menopausia desde una mirada experta y humana
La menopausia es una transición natural, pero también un momento de grandes cambios físicos y emocionales. La visión de la Dra. Helena Rutllant aporta claridad sobre lo que ocurre a nivel hormonal y fisiológico, y recuerda que cada mujer vive esta etapa de forma única.
Aunque los síntomas pueden ser variados —sofocos, alteraciones del sueño, sequedad de piel y mucosas, cambios emocionales o pérdida de masa ósea—, existen múltiples formas de acompañarlos: desde hábitos diarios y ajustes nutricionales hasta cuidados locales u opciones médicas cuando es necesario.
Comprender qué ocurre en el cuerpo es el primer paso para vivir esta etapa con mayor calma, autonomía y bienestar. Y, sobre todo, para saber cuándo pedir apoyo profesional y cómo integrar estrategias seguras y sostenibles en el día a día.
¿Quieres seguir profundizando?
Si deseas una visión más completa sobre síntomas, duración y cuidados, puedes consultar esta guía relacionada:
- 👉 Síntomas de la menopausia: guía completa para reconocerlos y saber cuándo aparecen
(Contenido pilar, detallado y actualizado)
Disclaimer regulatorio
Este contenido es divulgativo y no sustituye el diagnóstico ni las recomendaciones de un profesional sanitario.
No contiene afirmaciones terapéuticas y cumple la normativa española vigente (AESAN/EFSA).
Para síntomas persistentes o preocupantes, consulta siempre con tu ginecólogo/a u otro especialista.


Un comentario
¡Qué post más interesante sobre la menopausia! Sin duda, se trata de una etapa vital importantísima para cualquier mujer. Por ello, nosotros siempre recomendamos cuidarse y, cómo no, acudir a especialistas que realicen un seguimiento para las pertinentes necesidades. Las revisiones ginecológicas, por ejemplo, deben realizarse durante todo el proceso.