Resetear el organismo, por la Doctora María Pérez

De un tiempo hacía aquí, la palabra detox se ha introducido en nuestro imaginario popular, pero ¿realmente sabemos qué significa tener el organismo toxificado? ¿Cómo llegamos a ese punto y, sobre todo y lo más importante, cómo podemos solucionarlo?

Hemos hablado con la Doctora María Pérez,  especialista en medicina integrativa y con consulta en Barcelona  (C/ Marina 339,ppal 3ª)  para que nos de algunas  de las claves para entender qué le pasa a nuestro cuerpo cuando tiene un exceso de tóxicos y cómo podemos combatirlos.

¿Por qué nos toxificamos?

Por muchos motivos. Comemos muy rápido, masticamos poco y los alimentos que tomamos suelen estar refinados y manufacturados, con  pesticidas  y conservantes; no son biológicos y, por lo tanto, tienen una baja calidad nutricional.

También sufrimos mucho estrés, no sólo emocional, sino biológico, como consecuencia de los campos electromagnéticos, las wifis, las altas tensiones, los ordenadores, los móviles,…etc.

Trabajamos mucho y, generalmente, en un medio poco saludable, con poca  luz natural y espacios nada o mal ventilados.

El agua que bebemos no es de calidad, no estamos suficientemente en contacto con la naturaleza, por lo que no nos ‘’descargamos’’, y el aire que respiramos está contaminado.

Nos cargamos de tóxicos porque estamos rodeados de ellos y los introducimos  constantemente  en nuestro organismo.

¿Y cómo podemos solucionarlo?

Primero de todo, tomando conciencia de ello, sabiendo en qué situación estamos y haciendo una detoxificación, como mínimo, una vez al año.

No quiero dejar de repetir que  es vital  salir y estar en contacto con la naturaleza, conectar con la tierra y respirar más oxigeno. Hay que tener un momento al día para estar con nosotros a solas, respirar y limpiarnos.

Finalmente, un buen ritmo intestinal es muy necesario para poder depurar los tóxicos adecuadamente.

¿Por qué dice que el agua que bebemos no es buena?

Es muy importante cuidar la calidad del agua que ingerimos, ya que es el  vehículo que transporta todos  los nutrientes y residuos para ser eliminados, y es el máximo componente de nuestro cuerpo. La del grifo está muy contaminada, y algunas botellas de plástico están irradiadas. Lo ideal sería beber agua de ósmosis, ya que le han quitado pesticidas, medicamentos e irradiaciones con tal de hacerla lo más biológica posible.

Se bebe muy poco,  lo que es un gran error. No debemos olvidar que estamos compuestos por un 70% de agua, por lo que no beber lo suficiente dificulta la concentración y la atención, así como todos los procesos biológicos internos,  por lo tanto, hay consumir más agua.

¿Por qué es tan importante mantener el hígado en buen estado y libre de tóxicos?

El hígado es nuestra propia depuradora. Me gusta utilizar la siguiente metáfora; tenemos que imaginarnos una pecera, en el que los peces representan nuestras células y el agua nuestro medio extracelular, que es el medio que tienen que atravesar todas las sustancias (proteínas, minerales, nutrientes, residuos etc.) para llegar dentro de la célula (el pez en este caso) y, así, que la mitocondria pueda producir la energía necesaria para que todos los órganos puedan realizar sus funciones correctamente.

Si ese medio extracelular (el agua de la pecera) estuviera sucio por depósitos,  que no se han eliminado adecuadamente, se empezaría a favorecer un terreno ácido que a la larga comportaría problemas, primero inflamatorios y luego degenerativos y que, además, nos pueden llevar a patologías del sistema inmunológico.

¿Cómo podemos detectar qué tenemos un exceso de tóxicos en nuestro organismo?

Cuando las personas se refieren a este término, normalmente, presentan síntomas como fatiga, falta de claridad mental, falta de eficacia en la toma de decisiones, dificultad para concentrarse, dificultad para descansar y dormir adecuadamente, problemas para llegar al final del día…

Digamos que su sistema cerebral, digestivo y global en general, está más enlentecido de lo que debería. Esto es una clara señal de que algo no funciona bien y que, por lo tanto, necesitan hacer una limpieza.

Generalmente donde tenemos los síntomas o la patología no es de donde procede la enfermedad, es decir, que la causa casi nunca está donde se manifiesta, a no ser que, obviamente, estemos hablando de un corte, un golpe etc. Los síntomas se manifiestan donde el cuerpo es más fuerte y no donde tiene la debilidad, por lo que hay que buscarla.

Por ejemplo, el hígado se manifiesta a través de la vista, y los riñones a través del oído. Cada órgano tiene su órgano sensorial externo y, a la vez, está relacionado con todo el organismo (incluido las emociones). Todo lo que absorbe el intestino, ha de pasar por  el hígado, por lo que,  si no filtramos bien, tendremos una congestión de hígado y sistema linfático, que generará problemas que se manifestarán con dolores de cabeza o en la vista….por ejemplo.

¿Cómo podemos detoxificarnos?

Primero de todo hay que detoxificar, en segundo lugar desacidificar o neutralizar y, finalmente, nutrir y mejorar, es decir ‘’dar’’.

¿Cómo vamos a dar si antes no hemos limpiado? Cuando queremos cambiar los muebles de una casa, en primer lugar hacemos una limpieza y, posteriormente, colocamos los nuevos ¿verdad? Pues en este caso es lo mismo.

En cuanto a productos, primero de todo, empezaríamos con el Kyolic 105 cleanse, que está formulado a base de ajo añejado y que nos ayudará a depurar el hígado. Tiene un gran impacto gracias a sus propiedades multidisciplinares. Es perfecto para tomarlo antes de la primavera y del otoño, para limpiar y, posteriormente y dependiendo de la persona, continuar con Chlorella Plus, que nos aportará nutrientes, facilitará la eliminación de metales pesados y ayudará al hígado en su función más global. Limpia y al mismo tiempo nos aporta minerales necesarios para la transmisión de los impulsos nerviosos y de la energía  así como  para el buen funcionamiento electromagnético de nuestro cuerpo.

Tenemos que recordar que, una pecera donde la depuradora no funciona bien, provocará que el agua se ensucie y los peces mueran por contaminación y desnutrición.

Hemos perdido el concepto global del ser, funcionamos en conjunto, por eso cuando un órgano no funciona adecuadamente, el resto del organismo va a ayudarle para que se recupere.

¿Cuál es el mejor momento para empezar un plan detox?

El momento en que hacemos una depuración del organismo es muy importante y no se puede escoger a la ligera. De acuerdo con los ritmos de la naturaleza, nuestro cuerpo está más preparado para hacer una detoxificación, sin generarle ningún estrés extra,  un poquito antes de la primavera y del otoño, aproximadamente los 18 días previos, lo que en medicina tradicional China se conoce como “Dojos”. Es durante la época previa a la primavera cuando la actividad del hígado y de la vesícula biliar entra en su máximo actividad.

Es curioso que durante la primavera  y durante el otoño sea cuando más reacciones alérgicas hay, más alteraciones del humor…y eso no es casualidad. Si eres alérgico a algo en concreto durante todo el año es una cosa distinta, pero si sólo te pasa en primavera, entonces significa que tienes un terreno tóxico y que tu hígado y vesícula biliar no están depurando correctamente.

Debemos prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo y, no olvidar, que todo funciona en armonía y coherencia.

 

 

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