Sueño reparador

Ingredientes inesperados que nos ayudan a dormir mejor

Dormir entre siete y ocho horas es imprescindible si queremos estar frescos como una rosa al día siguiente, pero también es importante que estas horas sean de calidad, de lo contrario, nos levantaremos cansados y con la sensación de no haber descansado bien.

¿Y si no conseguimos dormir bien?

En el caso de que no podamos conciliar el sueño adecuadamente también es importante detectar si el origen proviene del hecho de estar más nerviosos de lo normal, cosa que nos repercutirá a nivel físico y mental, o del hecho de tener los músculos tensos y agarrotados (por el motivo que sea), lo que quizás si que nos permite dormir pero no descansar.

En el primer caso recurriremos a un tipo de ingredientes destinados a proporcionarnos calma y tranquilidad y, así, inducirnos al sueño, evitar despertares nocturnos y en generar mejorar la calidad de nuestro descanso. Un ejemplo de ingredientes buenos para esta función serían, la Valeriana, Pasiflora, Amapola de California y Melisa.

En el segundo caso, uno de los ingredientes estrella y que mejores resultados da es el magnesio. Este mineral es muy necesario para nuestro organismo, ya que interfiere en muchos de nuestras funciones básicas. El magnesio ayuda a conciliar el sueño  y además no tiene efectos secundarios, es decir, no provoca la llamada sensación de ‘’resaca’’ al día siguiente.

Según la página magnesio.org una de las principales causas de insomnio en el mundo es el ‘’síndrome de las piernas inquietas’’, que produce calambres en las extremidades que imposibilitan conciliar adecuadamente el sueño. Tal y como hemos dicho, también ayudará a destensar los músculos y como consecuencia a relajarnos.

Otras maravillas de la naturaleza

Las cerezas son un alimento muy rico en antioxidantes y un excelente fuente de vitaminas. Se ha descubierto que este fruto ayuda de forma notable a regular los ciclos de sueño y vigilia gracias a su contenido en melatonina.

La leche y sus derivados contienen triptófano,  sustancia precursora de la melatonina y la serotonina, que nos ayuda a disfrutar de un mejor sueño y a despertarnos mejor. Recordemos aquello tan implementado en el imaginario popular de tomar un vasito de leche caliente antes de ir a dormir.

Los frutos secos también contienen triptófano y además son muy saludables para nuestro organismo. Eso sí, al tomarlos por la noche tenemos que procurar que no supere los 15-20 gramos.

Todo esto debe ir acompañado de una rutina en cuanto a los horarios, no comer en exceso durante la cena y si podemos y tenemos tiempo, de ejercicios ligeros, como por ejemplo, una caminata corta y relajante bajo la luz de las estrellas. Esto nos puede ayudar a despejar la mente y estar con nosotros mismos.

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